Pastor Luis Falquez
Cuatro áreas para deleitarnos en Dios

¿Qué es un deleite? Según el diccionario es: placer, satisfacción o gozo. El día de hoy veremos dos puntos específicos el día de hoy. En que debemos deleitarnos como cristianos. ¿Acaso Dios se deleita de las cosas que hacemos día a día?
Escuchar el audio aquí.
Pastor Hugo Cedeño
Lo que soy es por su gracia
La persona que trabaja arduamente recibe un salario, así como de igual forma la persona que gana en una competencia recibe un trofeo que es un premio. Pero cuando una persona que no sirve para nada, de pronto tiene un salario, y gana un premio, y también le dan un reconocimiento, cómo se llama a todo esto? Dios le llama GRACIA.
Escuchar el audio aquí
Descargar el audio en este enlace
Pastor Carlos Rubio
Un regalo precioso
¿A quién no le gusta dar regalos? Creo que a todos nosotros. Cuando usted da un regalo, usted se esmera, se esfuerza para que el regalo sea lo mejor para esa persona. Pero cómo se sentiría usted si le rechazan ese regalo que con tanto afán usted lo preparó?
Escuchar el audio aquí
Hno. Carlos Goya Ramírez

Un corazón que escucha la voz de Dios
¿Cómo tener un corazón que sepa escuchar la voz de Dios? “Arbol que nace torcido jamás su tronco endereza” dice el refrán popular que tiene mucho de cierto. Pero Dios si puede cambiar ésto. En esta mañana quiero traerles un mensaje acerca de como nuestro corazón debe ser cambiado. Tal como lo dice la Biblia al cambiar nuestro corazón de piedra por un corazón de carne conforme a su voluntad y propósitos.
Escuchar el audio aquí
Pastor Hugo Cedeño

Agradecer a Dios por lo que tenemos
Cuántos tienen que agradecer por éste año que termina? Muchos agradecen a Dios por lo económico….. Tener a mis hijos alabando a Dios es la bendición más grande que he recibido. Hay que agradecer a Dios por las cosas que tenemos, que no necesariamente son materiales, pero son una bendición para su vida…
Escuchar el audio aquí
Cuando mi culto a Dios se convierte en una rutina
Hno. Carlos Goya

El profeta Malaquías nos confronta con una gran verdad al descuidar nuestra relación con Dios y mostrarnos que de ser así, ésta se puede tornar en un fastidio para Dios. Pero: ¿Cuándo nuestro culto de adoración se convierte en un fastidio para nuestro Señor? ¿En qué momento nuestras acciones de gratitud dejan de agradar a Dios con lo que hacemos? Y lo más alarmante: ¿Por qué no nos damos cuenta que lo que hacemos ya no agrada al Señor?





